Activismo
No Comments A cuatro años del asesinato de Carlos Fuentealba
Tanto tiempo después, seguimos pidiendo justicia para Carlos y cárcel para Jorge Sobisch y sus esbirros asesinos.
Video-homenaje realizado por los compañeros neuquinos:
Activismo
No Comments Tanto tiempo después, seguimos pidiendo justicia para Carlos y cárcel para Jorge Sobisch y sus esbirros asesinos.
Video-homenaje realizado por los compañeros neuquinos:
Copiar/ Pegar
2 Comments Con los fragmentos de las cátedras rotas por el despotismo, haremos tribunas para combatir a los tiranos.
José Manuel Estrada
Activismo, Educación
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Pintadas escolares
Se cumple otro triste aniversario de la muerte de Carlos Fuentealba, docente asesinado por la policía represora de Neuquén bajo las órdenes del gobernador fascista Jorge Sobisch. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Queremos justicia.
Artículos en el blog sobre el tema:
Copiar/ Pegar, Educación, Literatura
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Maestro y alumno
Aquel niño era tan pobre que vivía su pasión por el fútbol desde la ingrata posición de portero, que es el puesto en el que menos se desgastan los zapatos. Su madre lo había educado para que, sin perder la conciencia de la pobreza en la que vivían, no se rindieran a la condición de pobres.(…)
El día en que el niño se presentó al examen para el acceso a la secundaria, se limpió los zapatos de portero hasta dejarlos relucientes. En la puerta del liceo lo esperaba su maestro, con un croissant en la mano, por si no había desayudado lo suficiente.
Este maestro se llamaba Louis Germain. Treinta años después, a finales de noviembre de 1957, recibió una carta fechada en París. Era de su alumno, que había obtenido el Premio Nobel de literatura. La leyó emocionado:
Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiera sucedido nada de todo esto”.
Firmaba la carta Albert Camus.
Vía: Textos deseducativos
Narrativas pedagógicas
No Comments Voy a iniciar una nueva serie de relatos pedagógicos breves, esta vez para contar brevemente las cosas más risibles, escandalizantes o espeluznantes que ocurren en los exámenes.
Las mesas de febrero fueron la fuente inesperada de inspiración.
Allí comienzan estas historias de nombres falsos y acontecimientos verdaderos.