El 11 de septiembre inauguramos el Hormiguero, un proyecto que fabulamos con Ramón, pensando primero en nuestro profesorado y luego en otros espacios. Se trata de nuestra primera intervención en redes sociales, en este caso, orientada a profesores (y futuros profesores) de lengua y literatura que se interesan por el uso de nuevas tecnologías. Cada miembro tiene un blog (yo también) y una página personal para ir comunicando sus experiencias. La idea de la comunidad está resumida, hasta ahora, en cinco preguntas:
¿Qué es el Hormiguero?
En términos generales, una red social, una federación de identidades que comparten espacios individuales, colectivos, públicos, privados, en torno a la enseñanza, la lengua, la literatura y la aplicación de nuevas tecnologías en estos espacios. En forma más detallada:
l Un sitio en el que gestionar perfiles virtuales, alojando datos e intereses, páginas personales, blogs contactos, agrupamientos, experiencias, materiales de trabajo y cualquier elemento textual o multimedia.
l Una completa red de grupos privados y públicos, de trabajo, de intereses, institucionales, de proyectos, etc.
l Un portal en el que se comparten recursos educativos como videos, grabaciones, entrevistas, imágenes, lecturas, noticias, planes.
l Un tablero en que se promocionan eventos educativos, formativos, culturales.
l Un espacio de ayuda e intercambio constante, donde todos aprenden del resto.
¿Qué filosofía sustenta el Hormiguero?
No le llamamos filosofía, sino filosofiesta. El proyecto se creó y se basa en los siguientes principios:
l El acceso libre al conocimiento y la cultura, sin privatismos de ninguna especie.
l La horizontalidad como sistema de producción colectiva.
l El espíritu innovador y libertario que creemos inherente al acto educativo.
l La solidaridad y el compromiso como principios fundantes.
l La creencia incurable de que otro mundo es posible
l La apuesta por espacios de formación y de intercambio alternativos, despojados de oficialidades, burocracias y -sobre todo- de costos.
l La construcción, la dinámica, el movimiento, el comunitarismo y las ganas de trabajar naturales en todas las hormigas del Hormiguero, que son quienes protagonizan esta historia y a quienes pertenece este espacio.
¿Cómo se compone y cómo funciona el Hormiguero?
¡Uf! Es largo de explicar, pero acá hay una lista actualizada de los espacios y funciones.
¿Quiénes participan del Hormiguero?
Fundamentalmente, estudiantes de profesorado, practicantes, residentes, profesores, formadores de profesores y alguna hormiga descarriada a la que se ofrece asilo político. Acá están todos.
¿Qué forma tiene y donde se ubica el Hormiguero?
Según Alanus de Insulis, tiene forma de esfera, su centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. La versión más hereje señala, sin embargo, que comenzó a construirse en Corrientes Capital y se extendió luego al resto del universo conocido. Nosotros desconfiamos de ambas versiones.