oct 14, 2009 - Poesía, Todo    3 Comments

Llanto de amor perdido XV

nos encontrábamos mudos

jugábamos con los miedos

de nuestros cuerpos desnudos

/

los miedos no estaban quedos

nos hormigueaban las piernas

nos anudaban los dedos.

/

no eran las últimas ternas

de un concurso de verano

eran músicas eternas

/

esos roces de tu mano.

bebiendo de tus dos pechos

me volví a sentir humano

/

en lo que creía deshecho

¿qué inexpugnable deidad

qué omisiones y qué hechos

/

me trajeron la verdad

de saber que tu hermosura

no suplicaba piedad?

/

y escapar de tu cintura

con un gesto más amable

y un final casi adorable

de camino a la cordura.

3 Comments

Got anything to say? Go ahead and leave a comment!