Narrativas pedagógicas
No Comments Día 3/II: La escena y los personajes
- Prefacio: Residencia en la tierra
- Día 1: Los inquietos y sus inquietudes
- Día 2: Entre la desoxirribosa y la adrenalina
- Día 3: En busca del tiempo perdido
- Día 4: Cambio de sexo
- Día 5: ¡Que ojos tan grandes tienen!
- Día 6: ¿Qué tendrán las princesas?
- Día 7: El gobierno del revés
- Día 8: Crónica de una suerte anunciada
- Día 9: Viaje a las estrellas
- Día 10: Resumiendo
- Intermezzo: Segunda Residencia
- Día 1/II: El extranjero
- Día 2/II: Anarquía en la escuela
- Día 3/II: La escena y los personajes
- Día 4/II: Los siete locos
- Día 5/II: La historia los absolverá
- Día 6/II: Cuando los medios callan, las paredes gritan
- Día 7/II: Las verdades sobre la mesa
- Día 8/II: Final abierto
Aquellas banderas/
de la patria de la primavera.
JOAQUÍN SABINA
Comenzamos reflexionando entre todos sobre la lectura pasada. Destaco especialmente las hipótesis y posiciones que elaboraron, a modo de incentivo. Aprovecho para recomendar otras obras de Arlt y luego una alumna lee en voz alta, por pedido mío, Rodolfo Walsh, el escritor que se adelantó a la CIA, de Gabriel García Márquez. Al comentar la crónica, algunos de los alumnos se muestran extrañados por el hecho de que un intelectual pueda dedicarse a cosas tan temerarias como el contraespionaje y las operaciones de inteligencia.
-En las revoluciones -intento explicar- este estado de excepción y distorsión es la normalidad. El realismo mágico, la literatura de no ficción que inaugura Walsh y el nuevo periodismo nacen en ese contexto, intentan narrar esa mirada épica y trágica sobre la historia que primó en la segunda mitad de siglo veinte. Eduardo Galeano cuenta que durante el sandinismo, en Nicaragua, pudo escuchar un diálogo ejemplificador. Un soldado comentaba a otro la amenaza de la invasión estadounidense. Su compañero, indignado, preguntó por qué razones, entonces, el gobierno revolucionario no ordenaba invadir Estados Unidos para tomarlos por sorpresa y desbaratar el plan. El otro, espantado por la idea, objetó: ¿Estás loco? ¿Dónde vamos a meter tanto preso?
Otra alumna comienza con la lectura de Tabú y mito, la célebre reseña de Osvaldo Bayer sobre Operación Masacre, como acercamiento a la dimensión autoral, política y literaria de la obra. A eso sumo algunos detalles sobre la estructura, el género que inaugura y los avatares de publicación del libro. Creyendo en la suficiencia de la información de prelectura, anuncio la actividad.
-Mi propósito es llevar a cabo la lectura de la forma más comprometida y espero, más interesante que sea posible. Quiero que formen doce grupos y que cada uno “apadrine” a uno de los doce personajes iniciales del libro. Tendrán que hacer notas y recabar información sobre él a medida que leen, y todos los trabajos de aplicación y comprensión se van a hacer centrados en eso.
Reparto los nombres y dicto las primeras propuestas. Los alumnos, luego de algunas consultas, se dedican a resolverlas.
Una alumna me llama para presentarme el primer inconveniente general: la clase siguiente, y por dos semanas, la mayor parte del curso va a estar de viaje de estudios. Consulto a la profesora y convenimos en que lo mejor será ir añadiendo las actividades en un trabajo de entrega posterior, de forma que las presencias y ausencias no pongan en desventaja a ningún alumno. Así lo anunciamos.
Al hacer la puesta en común, cada grupo narra la composición familiar de su personaje, su rutina, su barrio, su profesión, sus rasgos personales y relaciones. El último grupo concluye junto a la última hora. Es la primera de mis clases en que el tiempo previsto coincide exactamente con el real. ¿Me estaré volviendo eficiente?